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Aprender un Idioma como los Niños

Aquí compartiremos información para ayudarte a seleccionar y aprender idiomas.

Un niño dice su primera palabra alrededor del año. Desde los 12 a los 18 meses recogen unas 30-50 palabras, alrededor de 10 al día para los niños pequeños, y entre los 2 y 3 años su vocabulario crece hasta unas 300 palabras. Estas cifras impresionantes son suficientes para hacer que un adulto estudiante haga pataleta.

Para los niños aprender un idioma parece ser tan fácil, adquiriendo palabras casualmente a una tasa muy rápida. Podemos aprender mucho del modo en que los niños adquieren el lenguaje, y mientras nadie te está aconsejando que te vuelvas infantil, he aquí algunas formas viables en que tu niño interior puede ayudarte con tu tarea.

Sé Curioso

Como saben los padres que rescatan a sus niños de situaciones precarias, los niños son criaturas insaciablemente curiosas. Puede que los meta en aprietos, pero también es la clave para aprender. La curiosidad lleva al descubrimiento, el cual lleva al placer, el cual lleva a la repetición, el cual, como cualquier profesor de lengua que valga sus cintas de audio te dirá, lleva a la maestría.

El mismo Sr. Cerebro, Albert Einstein, suscribió sus ideas a la curiosidad más que el talento. Si bien estaba siendo modesto, es un buen principio al cual aferrarse. Las alegrías y complejidades del lenguaje mismo podría ser suficiente para los lenguófilos, pero el resto de nosotros necesitamos algo extra para sostener nuestro interés en el camino de 240 horas hacia el manejo básico del idioma. ¿Tienes un libro favorito de infancia? Compra una copia traducida y revive tu juventud. ¿Te regañas a ti mismo por ver muchas telenovelas? Ve online y disfrútalas en tu nuevo idioma. Prosigue con fuerza si una doctrina papal del siglo 17 hace que fluyan tos jugos creativos, sólo ten en cuenta que estarás aprendiendo un vocabulario específico.

Sumérgete

Nino Aprendiendo un Idioma

El primer llanto de un recién nacido ya tiene la melodía de su lengua materna, sugiriendo que los bebés escuchan idiomas incluso en el vientre. Desde ahí, los bebés nadan en un nuevo idioma, rodeados de éste completamente mucho antes de que surja la primera palabra. A diferencia de los adultos, no pueden revertirse a su lengua materna cuando las cosas se ponen difíciles.

Los adulos generalmente no tienen el lujo de sumergirse sin esfuerzo, pero hay pequeños trucos que ayudan. Lee libros y revistas, escucha radio por internet, escucha un CD. Nuestros cerebros están programados para hacer conexiones contextuales, lo cual es la razón por la cual las páginas con listas de vocabulario son poco efectivas. Cuéntate historias en el idioma y traduce signos del camino cuando vayas al trabajo (en una luz roja). Coloca cartelitos en los objetos de la casa. Cuatro mañanas consecutivas de ver tu cara sobre la traducción de espejo insertarán la palabra en tu mente con poco esfuerzo.

Pierde inhibiciones y Habla

Los infantes balbucean para sí mismos en lo que parecen enunciados sin sentido pero de hecho es una imitación del tono y ritmo que ven en nosotros. No están preocupados de quién escuche, de si están bien, o si suenan tontos. Bajo la edad de tres años, los niños suelen destruir los sonidos de las consonantes, comerse la parte final de las palabras y tartamudear. Las molestas inhibiciones adultas que vienen después están ausentes.

Muy a menudo, los adultos están tan espantados por la idea de equivocarse o arruinar la pronunciación, que se quedan callados. Esto es como aprender a tocar la guitarra, mirándola. Es genial saberse 99 casos distintos y lo intrincado de la gramática pero la sangre del idioma es la parte hablada. Así que suelta esa lengua. Habla contigo, háblale a las flores, aún arriesgando las miradas de tus vecinos; y si conoces a un hablante nativo, pégate como lapa.

No seas muy duro contigo

Los niños no se recriminan a sí mismos si no están muy al día. También son rápidos para abandonar una actividad de la cual no saquen placer. Así que deja de ser malo contigo mismo. Los estudiantes adultos suelen poner metas de tiempo imposibles y montones de hitos y logros alrededor de sus cuellos, lo cual es un boleto de ida al Pueblo del Renuncio.

Es más probable que evites una sesión de estudio planificada de 3 horas, que una de 30 minutos.

Existe una razón por la cual la palabra madre comienza con ‘m’ en la mayoría de los idiomas-es el sonido más fácil de hacer. Los niños facilitan las cosas para ellos lo más posible. Después de un tiempo, prosigue si aún no puedes pronunciar ese diptongo. O se rectificará por sí solo naturalmente, del mismo modo que los niños abandonan al crecer sus propios defectos de pronunciación o discurso; o, horror, seguirás pronunciando incorrectamente. Gran cosa. Los nativos igualmente entenderán lo que dices. Castigarte por una falla percibida te quitará el gusto por el idioma.

Mami no estar! Dulces querer! Auto grande!

Ninguna de estas frases está gramáticamente completa, pero ¿sabes qué significan, verdad? Los niños no se molestan con la gramática, y tú no debieras quedarte muy pegado en ella tampoco. La línea “La Gramática son los bloques de construcción del idioma” suele decirse mucho, pero es una descripción peligrosa que implica que sin la gramática, todo está perdido. Esto no es verdad.

La gramática es importante, pero enfócate en sustantivos y frases y la gramática se desarrollará naturalmente. El tiempo para enfocarte en si la lluvia es masculina o femenina vendrá después. Si necesitas encontrar tu camino en un hospital en tu nuevo idioma, decir “Hospital donde un está” o incluso “hospital” con una inflexión de pregunta, es infinitamente más útil que “Donde está el…um…”

Sé Egoísta

Para un infante, la palabra más importante es “mío”. Antes de que el mundo nos enseñe modales, somos unos pequeños hedonistas devotos a nuestros propios deseos y placeres. Si bien no aconsejamos el hedonismo puro, asegúrate de tomarte algo de tiempo para ti. No siempre pongas el idioma en el quemador de atrás, planea vacaciones a un país donde se hable, ve a ver esa película en idioma extranjero…incluso si se acumulan los quehaceres del hogar.

También necesitas establecer claramente tu motivación personal. Todos desean aprender un idioma-aparece en las listas de resoluciones de año nuevo consistentemente- pero una vaga ambición no te ayudará cuando llegues a un punto de detención o no sientas el impulso. Sea que quieres vivir n cierto país o desees una carrera de ensueño, debes mantener tu motivación a la vista. Trabajas muy duro por el idioma, así que encuentra el modo de que funcione para ti.